Sucedió que Caperucita se despidió de su papá, que era padre soltero y trabajaba como guardia civil y se fue a la escuela como todos los días, para lo cual tenía que atravesar el bosque.

A mitad del camino mientras escuchaba en su walkman la última canción de Mónica Naranjo, se encontró con el lobo Feroz, que realmente no era malo, sino que ese era su apellido "Feroz". El lobo la previno de que no anduviera por el bosque solita, porque era peligroso, y que mejor tomara el autobús, pero Caperucita, que era muy testaruda, no hizo caso del lobo e insistió en atravesar el bosque caminando.

- ¿Pero de que va este lobo? ¿Qué me va a pasar?, ¡Si toda la vida he atravesado el bosque sola! pensó y siguió caminando.

 

 

 

 


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