EL DERECHO A LA IGUALDAD EN LA CONVENCIÓN

ARTÍCULO DOS CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LA INFANCIA

1. Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción alguna, independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales.

2. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la condición, las actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o sus tutores o de sus familiares.



PARA QUE TE ENTERES


•  TODAS LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS DEL MUNDO TENÉIS DERECHOS.

1. Allá donde vivas se tienen que respetar tus derechos, seas niño o niña, tengas o no alguna discapacidad, hables uno u otro idioma… Independientemente de cual sea tu color de piel, tu país de origen, las ideas que tengas (sean religiosas o de otro tipo).., nada de tu persona, de tu madre, de tu padre, familiares o de las personas que sean tus tutores, puede ser una excusa para que no tengas casa, escuela, la alimentación y todo lo demás que necesitas para tener una vida sana y feliz.
2. LOS ESTADOS TIENEN QUE GARANTIZAR, ASEGURAR, QUE SE RESPETEN DE IGUAL FORMA LOS DERECHOS DE CUALQUIER NIÑO O NIÑA. Esto significa también que ningún niño o niña puede sufrir violencia, maltrato, explotación o abandono.

Me llamo Yashira Abbas Zebari, tengo siete años y una hermana gemela que se llama Yadiya. La gente dice que somos como dos gotas de agua pero no es verdad, porque a ella lo que más le gusta es jugar en el ordenador de la escuela y a mí me gusta jugar al fútbol en la calle. Además, Yadiya canta como los pájaros y yo corro como una gacela. Como ves, somos muy diferentes.

En lo que sí somos iguales, es en que tenemos los mismos derechos y en eso somos iguales también a cualquier niño o niña del mundo. Las dos vamos a la escuela, tenemos un hogar y nuestra madre y nuestro padre nos cuidan. Realmente me siento muy afortunada porque mis derechos y los de Yadiya se respetan, como nosotras respetamos los derechos de un niño nuevo de la escuela que se llama Hoshiar Bapir Hashim.

 

Hoshiar es un niño muy distinto a Yadiya y a mí. Tiene el pelo más amarillo que el sol y rubias hasta las pestañas porque es albino. Sus ojos son muy delicados y necesita gafas para protegerlos. Su familia no podía comprárselas por eso se las dió el gobierno. Y es que Hoshiar tiene derecho a que se cuiden sus ojos, a que su vida sea sana, igual que tenemos derecho tú y yo.

Desde que usa gafas, Hoshiar está aprendiendo a leer muy deprisa. Yadiya y yo le estamos ayudando. El otro día leímos en un libro que los murciélagos no son pájaros como parecen sino mamíferos como los seres humanos. Los tres pensamos lo mismo, que curioso ser iguales a esos bichos y a la vez ser tan...Tan diferentes.


Bueno ya no os puedo escribir más cosas por hoy. Me esperan Hoshiar y Yadiya para bajar a a la calle. Adiós, hasta pronto.


La Convención sobre los Derechos de la Infancia reconoce como niño o niña a toda persona menor de 18 años sea adolescente, niña, joven o niño.

Cada niño, cada niña, es un ser humano único e irrepetible con una identidad propia. Eso quiere decir que es diferente al resto de personas en muchas cosas: en su físico; ideas, opiniones, sentimientos, gustos.., de igual forma esa identidad la da el país donde se vive, el lugar de origen, los juegos preferidos, el nombre, la familia... Cada niña, cada niño tiene derecho a que las demás personas respeten esa identidad que les hace únicos.
Es importante no olvidar que todos niños y niñas son iguales en dignidad, lo que quiere decir que todos tienen los mismos derechos y es necesario apoyar a la infancia para que sepa defender sus derechos y respetárselos los unos a los otros. 

- Si bien todos los niños y niñas del mundo tienen derechos, muchos no tienen ni sus necesidades más básicas cubiertas, por eso en la actualidad es muy importante el esfuerzo que se está haciendo para alcanza LOS OBJETIVOS DEL MILENIO. Estos son las metas que los Estados Miembros de las Naciones Unidas se han comprometido alcanzar para conseguir un mundo mejor en el 2015, el objetivo fundamental es reducir la pobreza en el mundo.

Muchos de los ODM se refieren a la infancia, a su derecho a la salud, educación, vivienda…, a la protección de niñas y niños contra enfermedades graves como el paludismo o el VIH/SIDA; a evitar la muerte prematura por enfermedades fácilmente combatibles como la diarrea o malaria; a lograr mejorar la alimentación disminuyendo la desnutrición extrema; a facilitar el acceso a un bien escaso y primordial como el agua potable y un aire no contaminado; a que niños y niñas logren participar en la mejora de sus vidas gracias a las herramientas que les da la educación, por eso el segundo objetivo del milenio es la enseñanza primaria universal.
- Como señala el Estado Mundial de la Infancia 2006 realizado por UNICEF, entre los niños y niñas a quienes resulta más difícil proteger sus derechos están aquellos que viven en los países más pobres y en las comunidades con menos recursos; aquellos que sufren a causa de la discriminación por razones de género, origen étnico, discapacidad o pertenencia a un grupo indígena; los niños y niñas atrapados en medio de conflictos armados o afectados por el VIH/SIDA; los niños y niñas que carecen de una identidad oficial: los que sufren malos tratos… Todos estos factores generan la exclusión y les convierte en invisibles. Si no se les ve más difícil será salvaguardar sus derechos.


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