El primer resfriado

Me duelen los ojos,
me duele el cabello,
me duele la tonta
punta de los dedos.

Y aquí en la garganta
una hormiga corre
con cien patas largas.
¡Ay, mi resfriado!

Chaquetas, bufandas,
leche calentita
y doce pañuelos
y catorce mantas
y estarse muy quieto
junto a la ventana.

Me duelen los ojos,
me duele la espalda,
me duele el cabello,
me duele la tonta
punta de los dedos.

Celia Viñas Olivella


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