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La Convención sobre los Derechos de la Infancia se cocinó hace bien poco a partir de una receta que contiene muy buenos ingredientes. Para crearla, se llamó a los mejores cocineros adultos del mundo que cocinaron usando en vez de una olla ultra rápida, una cazuela de barro puesta a fuego lento. Durante diez años se coció el guiso, poniendo un trozo de esto, quitando una cucharada de aquello, añadiendo una pizca de lo de más allá... Tenía que salir una gran receta de derechos infantiles y no era fácil darle el toque para que quedase al gusto de todos y todas. Al final salió una receta estupenda. Para que le diesen el visto bueno, se invitó a comer a todos los países. La anfitriona que era la Organización de Naciones Unidas, envió invitaciones hasta el último rincón del mundo. El 20 de noviembre de 1989 en la Organización de Naciones Unidas, probaron y aprobaron la Convención sobre los Derechos de la Infancia. Desde entonces ese día se celebra el cumpleaños de todos los niños y niñas del mundo. La Convención sobre los Derechos de la Infancia es un documento muy interesante porque tiene carácter de ley. Eso quiere decir que los países que se han comprometido a cumplirla, tienen que cuidar mucho que se respeten los derechos de la infancia en su territorio. Para saber de que está compuesta esta ley, no hay más que seguir la receta de la Pizza de la Convención sobre los derechos de la infancia que describimos a continuación:
I N G R E D I E N T E S -Los ingredientes básicos son los principios. P A S O S 1- COCINAR LOS PRINCIPIOS QUE FORMAN LA BASE DE LA CONVENCIÓN: PROVISIÓN, PROTECCIÓN Y PARTICIPACIÓN. Los principios son la base, el origen, las razones sobre las cuales han aparecido los derechos. Son como la base de la pizza, si no tienes algo que sostenga a los derechos, éstos se caen. Si por ejemplo, oyes que es necesario alimentarse pero no has comprendido a qué se llama alimentarse bien, puede que sólo comas patatas fritas y eso no es muy sano. Eso son los principios, saber porque vamos a hacer las cosas. Primero hay que conocer y conseguir los ingredientes: · Principio de Provisión: Es como la harina. Tener en cuenta que es lo que más proteínas tiene ya que está compuesto de todo aquello que necesitáis para desarrollaros bien: una casa, educación, sanidad, familia, juego... · Principio de Protección: Es igual que el agua. Este principio protege contra los maltratos, abusos, violencias, guerras, explotación laboral... El agua deshace de tal forma la harina que evita que se queden pegados bichos dañinos. · Principio de Participación: Es igual a la sal. La participación es actuar en todas aquellas cosas que os pasan en vuestra vida, opinando, decidiendo y haciendo. Sobre las cosas que necesitáis como aprender a leer y las que os interesan por ejemplo, leer un libro sobre arañas. Participar es la sal de la vida, nos hace más felices. Después hay que mezclar estos principios. Se ponen todos juntos hasta conseguir una masa que no se pegue a los dedos y se deja reposar chipicientos minutos. Mientras, se deja el horno encendido para que se vaya calentado. Se coloca la base en el horno y se cocina lo suficiente para que quede medio hecha y se termine de hacer luego con los derechos. Mientras se va haciendo la base de los principios, cocinar los derechos. 2- COCINAR LOS INGREDIENTES PRINCIPALES: · Lo primero es saber que hay derechos. Bien eso está bastante claro, así que pasamos al segundo paso. · Lo segundo es saber que los derechos no son como las frutas de temporada. Existen todo el año así que es fácil que los encontremos plantados por todas partes, cualquier día que queramos encontrarlos. · Lo tercero es distinguir un derecho de algo que no lo es. Por ejemplo, que hagan todo por ti hace que no puedas decidir si te comes una pizza cuando se enfríe o cuando abras el horno. No es un derecho porque no te ayuda a estar seguro de ti mismo, de que lo puedes hacer bien sólo. Vamos, que hay que saber desechar los falsos derechos hipervitamineralizados y coger los más sanos, los más maduritos. · Lo cuarto es saber que hay diferentes tipos de derechos. Derechos relacionados con la educación; derechos relacionados con la salud; derechos relacionados con la familia... Aunque a veces nos fijemos más en uno en concreto por ejemplo en el derecho a jugar, no podemos olvidar que ese derecho va unido a otros. Todos sabemos que podemos querer jugar con nuestros amigos, pero que para eso se tiene que cumplir el derecho de que cada persona pueda decir a qué quiere jugar y que esto se decida entre todos y todas. · Lo quinto. Para que no se estropee, cada derecho viene envuelto en una serie de artículos de la Convención.
Cómo cocinar los derechos: - Cogemos los derechos, los lavamos, escurrimos y secamos bien para que no se pochen. Hay que comerlo recién hecho. Si estáis llenos, congelar lo que ha sobrado en trocitos y sacarlo justo cuando lo vayas a comer que si no, pierde las vitaminas y los demás nutrientes. ¡BUEN PROVECHO! |
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